"Verdadera conmoción causó en la ciudad de Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay el hallazgo de un verdadero arsenal de guerra, en una finca del barrio de Aires Puros de dicha localidad y en una residencia del balneario de Shangrilá, en la Ciudad de la Costa, departamento de Canelones.
Lo que nadie ha dicho hasta ahora, es que el tal Saúl Feldman, notorio empresario judío uruguayo con destacada participación en negociados forestales durante el gobierno anterior del actual candidato presidencial Luís Alberto Lacalle que fuera su principal promotor por aquellos años, y en la constitución de sociedades de dudosa legalidad en el sistema financiero uruguayo, es que en el momento de su muerte, al ser abatido por los efectivos policiales, se encontraba vistiendo un uniforme del ejército israelí y calzando unas zapatillas de combate utilizadas por los efectivos de este cuerpo para sus operativos especiales.
Ello se suma a otro detalle que apenas se dejó deslizar en alguna que otra información publicada en la víspera que decía textualmente: “Desde el exterior se podía apreciar la existencia de revistas de armas, Algunas publicaciones eran del año 1991, y se referían a investigaciones llevadas a cabo por efectivos de INTERPOL, de la lucha al terrorismo y al narcotráfico.-
En otras de las publicaciones figuraban los rostros de los 20 mas buscados por actos terroristas, se trataba de ciudadanos iraníes y pakistaníes.”
A pesar de las versiones que han intentado vincular a Saúl Feldman con el narcotráfico o el tráfico clandestino de armas, e incluso algunas que pretendían acercarlo a organizaciones de tendencia marxista, por presunta literatura de tal orientación encontrada en el lugar, ninguna de ellas halogrado consistencia suficiente como para determinar que se trata de la verdad absoluta sobre el tema.
Los hechos que consignamos, provienen de fuentes de alta confiabilidad, incluso de oficiales participantes en el operativo, quienes agregaron que incluso en la residencia donde se llevó a cabo el asalto final, había instaladas 10 trampas “cazabobos”, lo que sumado al sector blindado y las más de 600 armas de guerra, cerca de 50 granadas, pólvora y miles de municiones encontradas, convierte al lugar en una verdadera fortaleza y polvorín clandestino con fines insospechados.
El Contador Saúl Feldman, aparece como vinculado a los servicios de inteligencia israelíes del MOSSAD, pero se ignora el sentido estratégico de estos arsenales en una ciudad co
Las investigaciones han determinado que esta persona con documentos varios con su foto y nombres disímiles- pero todos documentos uruguayos legales que bien podría averiguarse que contactos utilizó para conseguirlos- ha realizado en el último año reiterados viajes entre Montevideo, Buenos Aires y Brasil."
"Fuentes de la investigación señalaron a El País que se ha avanzado muy poco al cabo de ocho meses. El origen y destino de las armas -algo más de 700 que incluían pistolas, rifles, miras telescópicas, fusiles de asalto, ametralladoras, granadas antitanque y minas antipersonales- es una de las claves del caso. Se sabe que alrededor de 100 de estas piezas fueron robadas por distintas vías, en cambio se ignora la proced
encia de buena parte del arsenal." (Ver mas)


